¿Por qué es importante el masaje perineal pre-parto?

Los estudios indican que hay muchos beneficios en el masaje perineal para la mujer embarazada, ya que reduce la probabilidad de desgarros durante el parto y la necesidad de episiotomía.

Es una técnica bien aceptada y tolerada, y por lo tanto las gestantes deben ser informadas de estas conclusiones, y debemos aconsejar la técnica de forma generalizada.

¿Cuándo empezar con el masaje perineal?

masajes perineal embarazadas

Se debe realizar a partir de las 32-35 semanas de gestación, con una frecuencia de 3-5 veces por semanas 8-10 min al día.

Es una técnica sencilla, la puede realizar la mujer sola o bien en pareja. También puede acudir al fisioterapeuta y este se encargará de enseñar la técnica o realizarla en consulta.

 

¿Por qué la zona perineal?

La zona perineal es la zona más afectada en el parto. En esta área es donde se encuentran ubicados el ano y los órganos genitales externos. En el parto esta zona puede verse afectada y aparecer desgarros y otras alteraciones del suelo pélvico.

La gran mayoría de los traumas a nivel de suelo pélvico y coxis dependerán de los cuidados previos que se hayan realizado y del trabajo que ejerza la matrona en el momento del parto.

Los desgarros perineales pueden clasificarse en cuatro grados, siguiendo los criterios aceptados por el RCOG:

1º GRADO: Cuando solo existe lesión de piel perineal.

2 º GRADO: Existe lesión de músculos del periné sin afectar esfínter anal.

3º GRADO: Lesión del esfínter anal.

4º GRADO: Lesión del esfínter anal y la mucosa rectal.

TÉCNICA

  • Empezar con el masaje a partir de la semana 32- 35 de gestación. Con una frecuencia de 3-5 veces por semana durante 8-10 min.
  • Este masaje se lo puede realizar a sí misma la mujer o bien su pareja. También puede acudir al fisioterapeuta y éste se encargará de enseñar la técnica o realizarla en consulta (1-2 veces a la semana), además de asegurarse de que todas sus estructuras óseas presentan una buena capacidad de movimiento necesaria para el parto.

 

Consejos antes de realizar el automasaje:

  • Correcta higiene de manos: cortarse las uñas y lavarse las manos antes de empezar.
  • Orinar antes del masaje para que la vejiga esté vacía y así poder estar más relajada.
  • Para mejorar la circulación y que se reciba mejor el masaje, se puede aplicar justo antes de hacerlo compresas calientes, una ducha, o un baño de asiento de 10 minutos, para relajar el periné.
  • Elegir un momento tranquilo en un espacio de la casa donde la mujer se encuentre cómoda. Puede ayudarse de un espejo para familiarizarse con el periné.
  • Para realizar el masaje lubricar los dedos con un aceite esencial de oliva, almendras dulces o un lubricante acuoso. No utilizar aceites derivados de petróleo, minerales o que lleven perfume, ya que pueden irritar o alterar la mucosa.
  • Al principio notará los tejidos rígidos o «apretados», es por ello por lo que puede resultar un poco molesto o desagradable al notar sensaciones de pinchacito o leve quemazón. Con el tiempo y la práctica, los tejidos irán relajándose y se irán estirando, siendo así más agradable su realización.
  • Buscar la posición más cómoda: en cuclillas o de pie con una pierna levantada, o incluso realizarlo en el inodoro, ya que, debido a su forma, permite un buen acceso a la zona a abordar.

Realización de la técnica:

  • Imaginamos un reloj e introducimos los dedos pulgares o índices (ya lubricados) de una o de las dos manos un poco en vagina, unos 3 o 4 cm. Presionamos a las 6 (horquilla vulvar) y soltamos, repetimos esto varias veces (cada vez con un poco de más intensidad según vaya cediendo el tejido) hasta notar una ligera sensación de ardor o escozor.
  • Nos colocamos a las 3 y repetimos las presiones- relajación de igual forma que hemos hecho antes. Hacemos lo mismo en las 5, las 9 y las 7.
  • Partiendo de las 6, hacemos pases con una ligera presión para hacer estiramiento del tejido, en dirección las 3 y lo mismo hacemos de las 6 en dirección a las 9. Ambos recorridos ida y vuelta con una presión mantenida. Hacemos la técnica hasta notar que el tejido es más flexible, en torno a 1-2 minutos.
  • A continuación deslizamos los dedos hacia un lado y otro de la vagina de las 3 a las 9 y viceversa, recorriendo los puntos del paso anterior, manteniendo la presión contra la pared vaginal y los músculos perineales realizar un movimiento en “U” firme pero delicado, estirando la zona durante unos 3-4 minutos hasta que se sienta una leve sensación de quemazón o escozor, sin llegar nunca al punto de dolor.
  • Con dedo índice y pulgar a modo de pinza cogemos labios menores y labios mayores de un lado y masajeamos todo el tejido como “liando un cigarrillo” haciendo barridos de delante a atrás y viceversa unos 10 pases. Repetimos sobre el otro lado.
  • Nos colocamos en la zona que hay entre ano y vagina (periné) con el dedo índice y realizamos presiones de unos 2- 3 segundos como hacia dentro/ dirección craneal unas 10 veces. Manteniendo una ligera presión en el mismo punto hacemos pequeños círculos y movimientos en zig- zag en un sentido y en otro unas 15 – 20 veces.
  • Masajeamos con las yemas de los dedos o con los nudillos los cachetillos (zona a ambos laterales del ano). Hacemos un lado y después el otro, un minuto más o menos cada uno. Debe ser algo agradable y relajante.
  • Colocamos los últimos 4 dedos de una mano sobre el monte de venus/ pubis y hacemos movimientos de ola, como tocando un piano, iniciando una presión ligera con dedo meñique y seguimos con anular, dedo corazón y por último el índice, soltamos la presión de todos los dedos  y repetimos unas 12 veces.

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NOTA: Es conveniente insistir con el masaje en zonas cicatriciales de episiotomía o desgarros previos.

 

CONCLUSIONES

Una de las complicaciones más frecuentes en el parto y de las que más temor generan en la mujer son los traumas perineales (desgarros o episiotomía).

Hoy en día el número de episiotomías es demasiado alto, la OMS cree que deberían estudiarse otras prácticas que ayuden a proteger el periné. Una valoración correcta de esta zona, junto con el uso correcto de los métodos de protección durante el periodo expulsivo y la preparación correcta durante el embarazo, son la mejor alternativa que pueda encontrarse, hasta ahora, al desgarro y/o la episiotomía.

Sin embargo, la evidencia demuestra que el masaje perineal practicado durante el embarazo, aumenta la flexibilidad de los tejidos perineales y disminuye la resistencia muscular, provocando un aumento de la distensión del perineo durante el parto.

Este masaje perineal ofrece mejores resultados en las mujeres primíparas.

Por tanto, como es una técnica muy fácil de realizar y que no implica gasto alguno debería ser enseñada a todas las mujeres gestantes. Pida cita y le enseñaremos cómo realizar el masaje perineal.

 

Paloma Paloma Gómez

Paloma Paloma Gómez
Osteópata y Responsable de Suelo pélvico