Antes de hablar de las lesiones más frecuentes en corredores o runners debes saber que el running es uno de los deportes más populares, y con buena razón, ya que es relativamente simple, puedes hacerlo en cualquier momento y no necesitas mucho equipamiento, te mantiene en forma y mejora tu salud. Pero, como con cualquier otro ejercicio, existe el riesgo de lesiones.

Según un estudio publicado en The Journal of Orthopaedic & Sports Physical Therapy, el 66% de los corredores experimentan una lesión en algún momento de su vida.

Las lesiones más comunes en los corredores.

1.Síndrome de la cintilla iliotibial o rodilla del corredor

La cintilla iliotibial es una prolongación tendinosa del músculo tensor de la fascia lata. Este síndrome consiste en la inflamación de la cintilla iliotibial debido al roce continuado con la parte exterior de la rodilla, concretamente el cóndilo femoral externo.

El dolor se produce en la cara externa de la rodilla, apareciendo al principio de la carrera y posiblemente obligue al corredor a parar.

2. Esguince de tobillo

Los esguinces de tobillo son muy comunes especialmente entre los corredores. Suelen ocurrir debido a una caída o tropiezo, provocan bastante dolor y limitación funcional, y hay que darle mucha importancia al tratamiento y que este sea adecuado a nuestra lesión para evitar que se cronifique.

El ligamento que de manera más común se lesiona es el ligamento peroneo-astragalino anterior (ligamento lateral externo). El paciente presenta un dolor muy agudo al realizar una “torcedura” brusca, se produce como consecuencia una inflamación en la parte lateral del tobillo con limitación funcional debido tanto por el dolor como por la inflamación producida.

3. Tendinopatía de Aquiles

Dolor punzante sobre el tendón de Aquiles, ya sea en su inserción en el talón o en el cuerpo del tendón que puede aparecer durante la carrera o al caminar. Podemos notar en inflamación, calor y/o enrojecimiento de la zona, pudiendo ocasionar molestia el mismo roce de la zapatilla.

Será importante una buena valoración ecográfica para valorar el estado del tendón (degeneración, bursitis, calcificación…) y establecer un correcto plan terapéutico.

4. Síndrome de estrés tibial o Periostitis

Dolor agudo en la zona tibial como consecuencia de la inflamación del periostio. La sensación de dolor o quemazón puede irradiarse a otras zonas como son los gemelos o el sóleo. El dolor aumenta en carrera con el impacto, pero también subiendo escaleras o andando. Aparece en periodos de entrenamientos intensos, siendo muy importante el reposo, medidas antiinflamatorias y la dosificar la carga de entrenamiento. 

5.Tendinopatía rotuliana

Presenta dolor a punta de dedo en la parte anterior de la rodilla, justo donde se localiza dicho tendón (entre la rótula y la tuberosidad anterior de la tibia). El dolor aparece sobre todo con la actividad física, que es cuando el tendón tiene más exigencia. Puede notar la zona inflamada y sensible a la palpación. En este caso, también será fundamental la valoración ecográfica para observar estado del tendón y establecer el tratamiento más adecuado en cada caso.

6. Condropatía rotuliana

Es una lesión muy extendida entre los corredores que consiste en una inflamación o desgaste del cartílago articular de la rodilla. Hay múltiples factores que pueden provocar esta patología como el impacto continuado sobre asfalto o terreno irregular, factores biomecánicos como un mal posicionamiento de la rótula, desequilibrios a nivel de la musculatura estabilizadora, …

7.Fascitis plantar

Otra de las lesiones más frecuentes en corredores y es que la fascia que soporta el arco plantar y es la encargada de absorber los impactos. Por ello, en una fascitis plantar, aparece dolor agudo e intenso en la base del talón, justo en la inserción de la fascia plantar con el talón. En fases iniciales, el dolor es muy agudo por las mañanas y tras hacer deporte, conforme se va calentando la zona el dolor va disminuyendo, pero aparecerá cuando tras un tiempo en reposo.

Este tipo de lesión conlleva microroturas por sobreuso o por sobreestiramiento, lo que provoca a la larga un proceso degenerativo del colágeno. Pongamos como ejemplo la fascia plantar como si fuera una cuerda la cual está formada por más cuerdas, pues estas microroturas la debilitan consiguiendo que sea menos flexible, menos capaz de soportar la carga y que sea más dolorosa.

Si es corredor y sufre alguna de estas patologías no dude en ponerse en contacto con nosotros, estaremos encantados de realizar una valoración de su lesión y llevar a cabo el tratamiento adecuado para su recuperación.