Fractura en tibia y peroné. ¿Qué es una fractura?

Antes de hablar sobre las fracturas en tibia y peroné, tenemos que saber qué es una factura.

Una fractura consiste en la perdida de continuidad de un hueso debido a que la fuerza que se ejerce sobre ellos supera la resistencia del mismo.

La tibia y el peroné son dos huesos que se sitúan en la pierna, entre la rodilla y el tobillo, articulaciones de las cuales estos dos huesos forman parte. La tibia es el hueso más central en la pierna y el de mayor tamaño y el peroné se encuentra más hacia fuera y es más fino.

 factura en tibia y peroné

Podemos encontrar 3 tipos de fractura en tibia y peroné en estos huesos según a la altura que se localicen:

  • La fractura puede producirse en la parte más alta de estos huesos (articulación de la rodilla).
  • Puede originarse a nivel medio del hueso.
  • O puede localizarse en el nivel más bajo de dichos huesos (articulación del tobillo).

 

¿Porqué se produce una fractura en tibia y peroné?

Las facturas en tibia y peroné puede originarse por un traumatismo directo o indirecto.

  • Traumatismo directo: se produce un golpe sobre la pierna y es dicha zona la que se rompe, por ejemplo, una patada (sobre todo en deportes).
  • Traumatismo indirecto: la fractura se produce en un fragmento de hueso o en una zona la cual no ha recibido el impacto, por ejemplo, una caída con altura y apoyo de tobillo puede producir una fractura a nivel de la tibia cerca de la rodilla.

También se ocasiona por fuerzas repetitivas sobre el hueso como ocurre en corredores produciendo lo que se conoce por fracturas por estrés.

 

Tipos de fractura en tibia y peroné

Podemos encontrar diferentes tipos de facturas:

Según el estado de la piel:

  • Fracturas cerradas: aquellas en la que la piel no se rompe.
  • Fracturas abiertas: se produce una herida en la piel, debido a la gravedad de la fractura y el hueso se ve a simple vista.

Según la dirección de la fractura:

  • Transversales. factura en tibia y peroné
  • Oblicuas.
  • Longitudinales.
  • En “ala de mariposa”: cuando se producen dos líneas de fracturas que se comunican entre sí formando un ángulo.
  • Conminuta: cuando encontramos numerosas fracturas que acaban en desprendimiento de pequeños fragmentos óseos.

 

Según en la zona del hueso donde se produzcan:

  • Epifisarias: si la fractura se localiza en uno de los extremos de la tibia y/o el peroné afectando de esta manera a las articulaciones involucradas (rodilla o tobillo).
  • Diafisarias: si se produce en el cuerpo del hueso bien en el tercio superior, tercio medio o tercio inferior.

 

Síntomas

Los síntomas pueden cambiar en función del tipo de fractura, pero encontramos unos síntomas generales que son los siguientes:

  • Dolor: suele aparecer sobre todo localizado en el sitio de la fractura y puede incrementar al querer movilizar el segmento afectado. Suele irradiarse hacia las articulaciones más próximas como son la rodilla y el tobillo.
  • Impotencia funcional: consiste en la imposibilidad de mover la pierna a causa de la fractura y del dolor que provoca. Si la fractura afecta a una de las dos articulaciones también se verá involucrada en la falta de movilidad.
  • Hematoma: se produce por la rotura de los vasos sanguíneos que se encargan de nutrir al hueso y de aquellos capilares próximos a la zona de la fractura.
  • Inflamación de los tejidos subyacentes a la fractura.
  • Entumecimiento y cosquilleo: si la fractura o inflamación comprimen o dañan un nervio.

 

Tratamientos para fracturas en tibia y peroné

Lo primero que tenemos que tener en cuenta ante la posibilidad de tener una fractura es acudir a urgencias con la máxima rapidez posible, con el fin de conocer el alcance, el tipo y las consecuencias de la misma.

Una vez que se sepa el tipo de fractura que tenga se verá si es necesario intervención quirúrgica o solo inmovilización.

Es importante cumplir con los plazos de inmovilización y reposo que le prescribe el médico. Una vez cumplidos esos pasos y con la autorización del médico de apoyar y mover la pierna se empezaría con el tratamiento fisioterapéutico.

Tratamiento convencional

Es muy importante la aplicación de magnetoterapia con el fin de acelerar el proceso de consolidación y también ayuda a la reabsorción de edema óseo si fuera necesario.

También realizaríamos cinesiterapia, que también sería aplicable en el tratamiento avanzado, para ganar rango de movilidad tanto de la rodilla, tobillo o pierna en general ya que con la inmovilización y la fractura en si puede perderse grados de movilidad.

Por último aplicaríamos ultrasonido y/o laserterapia con el objetivo de disminuir inflamación y dolor en el caso de que los hubiera.

Tratamiento avanzado

Este tratamiento consiste en la aplicación de unas técnicas más avanzadas que tienen el objetivo de acelerar el proceso de curación de cualquier patología.

Podemos utilizar indiba. Con el fin de tratar la tensión muscular que genera un proceso de fractura y la inflamación que se produce en los tejidos de alrededor de la misma.

También podemos hacer uso de la neuromodulación percutánea con el objetivo de tratar los nervios que provocan el dolor en la zona fracturada. De esta forma conseguimos una normalización del dolor llegando incluso a actuar a nivel cerebral solamente tratando los nervios de la pierna consiguiendo así un tratamiento más global.

También podemos hacer uso de la epi con la finalidad de normalizar tejidos adyacentes a la fractura como tensión muscular, inflamación e incluso el dolor.

En MIVI Alameda16  realizaremos una valoración de su fractura en profundidad y nos adecuaremos a su diagnóstico, para proporcionarte el tratamiento más efectivo.

 

Javier Bermúdez
Fisioterapeuta