¿Qué es la artrosis de rodilla?

Cuando hablamos de osteoartritis o artrosis de rodilla nos referimos al desgaste y desestructuración del cartílago que cubre los 3 huesos que conforman esta articulación como son el fémur, la tibia y la rótula y por lo tanto dando lugar a numerosos síntomas que merman nuestra calidad de vida.artrosis_rodilla

La articulación de la rodilla es una de las que mayores cargas soporta a lo largo de nuestra vida, absorbiendo por ejemplo el impacto en actividades como correr, saltar, subir o bajar escaleras. Por ello es lógico que sea una de las articulaciones que sufre mayor desgaste.

El diagnóstico suele basarse en una exploración física y una prueba de imagen complementaria como puede ser una radiografía.

¿Cuáles son sus síntomas?

El síntoma más común en la artrosis de rodilla es el dolor. A menudo la aparición del mismo suele ser leve, a consecuencia de un esfuerzo físico y cede con el reposo. Conforme la enfermedad avanza el dolor suele ser más recurrente e ir acompañado de sensación de rigidez articular para la flexo- extensión. En ocasiones puede darse un chasquido articular.

Hay ciertas actividades que suelen desencadenar los síntomas de forma más intensa como puede ser caminar por un terreno irregular o pendiente, ponerse en cuclillas, escaleras. En casos muy avanzados el dolor puede darse incluso en reposo.

Los síntomas más comunes son:

  • Dolor intenso.
  • Rigidez e impotencia funcional del miembro inferior.
  • Inflamación de la articulación (siendo preciso, en ocasiones, la intervención del médico para evacuar ese líquido).
  • Daño estructural de partes blandas: debido al mal reparto de cargas suele ser habitual encontrar daño asociado en el tendón rotuliano, ligamentos, bursas, etc.
  • Deformidades en la propia articulación de la rodilla.

Factores de riesgo.

Hay una serie de factores de riesgo que pueden predisponer a padecer esta patología como pueden ser:

  • Factores genéticos.
  • Sexo: las mujeres son más afectadas por esta patología. Además la menopausia suele ser otro factor a tener en cuenta.
  • Edad: suele aparecer a partir de los 50 años. Aunque puede aparecer antes, en este caso suele estar relacionado con factores traumáticos previos (cirugía meniscal o de ligamentos previa, por ejemplo)
  • Peso corporal: la obesidad es un factor importante en artrosis de rodilla. Cuanto mayor es el peso que soporta la articulación mayor es el desgaste del cartílago.
  • Estilo de vida: practicar deportes de impacto en miembros inferiores, movimientos repetitivos, mala práctica deportiva de forma prolongada, etc.

 

¿Cómo se diagnostica la artrosis de rodilla?

El diagnóstico por parte del profesional sanitario se realiza por medio de un interrogatorio y la exploración física en la que se constatan los síntomas antes descritos junto con una prueba complementaria. La más común es la radiografía en la que se pueden observar algunos signos característicos como una disminución o estrechamiento del espacio articular, cambios o irregularidades en la cortical del hueso así como formaciones óseas anómalas denominadas osteofitos.

Basándonos en estos hallazgos radiográficos y síntomas podemos clasificar la artrosis en varios grados.

Grados de la artrosis:

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  • GRADO 0: No se encuentran ninguno de los signos radiográficos propios de la artrosis de rodilla. El paciente no presenta síntomas.

 

  • GRADO 1: En radiografía podemos observar un leve estrechamiento del espacio articular (espacio, en este caso entre fémur y tibia). En esta fase el paciente suele experimentar molestias más que dolor.

 

  • GRADO 2: Presenta un estrechamiento del espacio articular más definido. Aunque el cartílago puede tener un aspecto óptimo existe una degradación del mismo claramente visible. Suele existir dolor incluso en reposo o cuando se aplican esfuerzos en la articulación de la rodilla.

 

  • GRADO 3:  Existe un crecimiento anormal de tejido óseo próximo al cartílago, denominados osteofitos, debido a su desgaste. El estrechamiento del espacio articular es mayor. En algunos casos hay una posible deformidad ósea. El dolor es más intenso y se desencadena con actividades cotidianas. Puede ser necesario uso de ayudas técnicas (muletas o andador por ejemplo).

 

  • GRADO 4: Es el caso más grave. El crecimiento óseo anormal es de gran tamaño siendo muy marcado el estrechamiento del espacio articular condicionando por tanto el trofismo y funcionamiento de las partes blandas de la articulación. Todo ello conlleva una aumento de la rigidez de la articulación (ya que no hay espacio entre las superficies articulares), dolor intenso y en ocasiones continuo así como inflamación articular que puede llegar a ser crónica. Puede llegar a darse casos de deformidad en la articulación y suelen precisar cirugía como por ejemplo una prótesis total.

 

¿En qué puede ayudar la fisioterapia a tratar la artrosis de rodilla?

La fisioterapia tradicional ofrece alternativas para el alivio sintomático de esta patología así como para frenar el desgaste articular. Algunos ejemplos de ello pueden ser láser, ultrasonidos, magnetoterapia y la terapia manual.

Los últimos avances en fisioterapia, tanto en formación y tecnología, como en cuanto a las terapias médicas nos ofrecen nuevas alternativas en el tratamiento de la artrosis de rodilla, las mismas suelen ser especialmente útiles en los 3 primeros grados.

 

EPI: Electrólisis Percutánea Intratisular.

Técnica ecoguiada en la que realizamos un abordaje preciso (usando ecografía) con aguja y a través de la misma aplicar una corriente galvánica en el tejido lesionado provocando que haya una mayor acúmulo de la las células encargadas de la reacción inflamatoria y reparación.

Neuroamodulación Percutánea Ecoguiada.

En este caso usando las mismas agujas que en la técnica EPI (y siempre mediante ecografía para ser específicos) abordamos los nervios que inciden tanto a nivel motor como a nivel sensitivo en la articulación de la rodilla y sus adyacentes con dos objetivos:

  • Nivel motor: Aplicación a través de la aguja de un estímulo eléctrico a los nervios para mejorar el trabajo neuromuscular de los grupos que inciden en el miembro inferior y como consecuencia tienen relación directa con la rodilla.
  • Nivel sensitivo: Neuromodulación de los nervios encargados de la sensibilidad de la rodilla (Nervios geniculados y Nervio safeno) para disminuir el dolor.

 

Tecarterapia (INDIBA)

Corresponden a las siglas de Transferencia Eléctrica capacitiva – Resistiva; por medio de esta radiofrecuencia logramos sobre los tejidos un efecto de bioestimulación, vascularización e hiperactivación y por ende conseguimos una mayor oxigenación de los tejidos, drenaje de toxinas a nivel celular y activa los mecanismos endógenos de regeneración celular.

Terapias médicas

Desde el punto de vista del intervencionismo médico hay diversas terapias que pueden resultar interesantes para el tratamiento tanto del dolor como de la inflamación, en especial en los grados 1, 2 y 3:

  • Infiltración ecoguiada.
  • PRP para el tratamiento de partes blandas. Mediante este método se realiza una extracción de sangre del propio paciente para, tras centrifugarla, conseguir dos productos PRP (Plasma Rico en Plaquetas) y PPP (Plasma pobre en plaquetas). El médico por medio de ecografía introduce ambos en la zona lesionada para favorecer un a mejor y más pronta regeneración de los tejidos…
  • Ácido hialurónico: También administrada por un médico por medio de la ecografía (para así lograr ser lo más específicos posible) y aportar una mayor protección del cartílago y lubricación extra en la superficie articular.
  • Bloqueos nerviosos: Asociados a otras terapias médicas disminuye el dolor en la zona.

 

Recuperación funcional

Resulta imprescindible para la evolución a medio plazo de esta patología, una vez comienza el tratamiento de fisioterapia, comenzar a trabajar la actividad física de forma individualizada y específica. El recuperador funcional es el profesional adecuado y capacitado para valorar las posibles deficiencias o exceso de trabajo muscular para que la mejora sintomática derivada del tratamiento de fisioterapia se perpetúe en el tiempo y evitar indeseables recaídas.

En MIVI Alameda16 clínica disponemos tanto de la tecnología como de los profesionales sanitarios con la mejor formación para resolver cualquier duda y recomendar el tratamiento adecuado según el paciente, grado de la patología y circunstancia personal del paciente.

 

Juan Sebastián fisioterapeuta Alameda 16 Málaga

Juan Sebastián
Fisioterapeuta